Y aunque suene terrible, el turismo también tiene sus desventajas

El turismo da para todos los gustos y necesidades, por medio de él se conocen nuevas y viejas culturas, te diviertes, vas de vacaciones, conoces personas, o simplemente optas por comprar semillas para el cultivo interior de cannabis como una actividad exótica consecuencia de tus múltiples vacaciones a otras tierras. Porque siempre habrá una razón para conocer otros lugares. 

Pero no todo lo que brilla es oro, puesto que cada lugar que visitas podría contar con décadas de saturación de sus habitantes a consecuencia del turismo masivo, que los lleva a conocer las construcciones, artesanías o gastronomía, pero que invaden sin ningún tipo de respeto el entorno y a quienes viven en dichos lugares desconociendo su cultura. 

De esta manera, es importante observar las dos caras de la moneda al momento de emprender nuestras vacaciones en los distintos lugares que elegimos tomando en consideración los diversos estilos de vida. Pero vamos a iniciar con lo que no es tan malo, es decir, las ventajas de realizar turismo. 

Se generan empleos 

El turismo es una excelente forma de abrir nuevos espacios y con ello generar gran cantidad de empleos tanto para las personas que habitan el entorno, como para foráneos. 

Este beneficio se puede mostrar de distintas maneras. De forma directa cuando se usan los recursos de la zona, por ejemplo a alguien que conozca la localidad y funcione como guía, o personas que realicen platos típicos de la zona para vender. O bien de manera indirecta cuando son empleados por terceros. 

El turismo da un impulso económico

Este es en realidad el punto más álgido de la actividad turística ya que engloba múltiples áreas las cuales reciben gran cantidad de beneficios y ello incluye las grandes cadenas de hoteles, hasta las personas que hospedan en sus casas a los turistas durante las vacaciones por lo que el flujo de dinero es incontable. 

A ello podríamos sumarle el intercambio cultural y por supuesto el objetivo primordial que sería la recreación. 

Pero lamentamos empañar la belleza del turismo con su lado no tan agradables, y que cuenta como una gran desventaja. 

Daño desmedido a la cultura 

La mayoría de zonas en las que el turismo se hace presente de manera frecuente se encuentran monumentos que han sobrevivido a los embates del tiempo pero a los que las personas tienen acceso con el riesgo de poder dañarse aunque estos se encuentren delimitados. 

Así mismo, las poblaciones que se encuentran en constante contacto con otras culturas corren el peligro de perder su verdadera identidad de manera paulatina y que lo importante suele ser el lado económico, más no la la difusión cultural.

El daño al ambiente

La diversión del turista por lo general tiene un alto costo ambiental debido los espacios que este emplea para su esparcimiento han sido ajustados para ello. Así mismo, ocurre con los espacios acuáticos en los que la vida marina se ve afectada enormemente aunque ello sea regulado de algún modo. Sin contar con el nivel de contaminación que se puede generar cada temporada vacacional. 

Finalmente y no por menos importante encontramos a las personas sin ningún límite de respeto, ni por el entorno, ni por las demás personas que lo rodean pasándole por encima a años o siglos de cultura en tan sólo segundos.